Personalidades



Sierra de Cubita en los papeles martianos

En una de las Memorias de la Guerra de 1895, Enrique Loynaz del Castillo, sin dudas una de las figuras mas gallardas de la gesta de la independencia cubana, narra una interesante anécdota en la que participó José Francisco Martí Zayas Bazán.

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Martí en la Celac

Uno de los principales deseos de nuestro Héroe Nacional, José Martí, era despertar algún día en una Latinoamérica unida. Sus escritos son el ejemplo latiente de ese sueño que sus discípulos, de antaño y del presente, han compartido. Las cumbres de la Celac plantean metas esperanzadoras para alcanzar esa vieja añoranza.

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Una luz para todos

Justo a las ocho de la noche, una sola antorcha encendida bastó, y como algo divino, en pocos segundos la luz llegó a todos.

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José Martí: la luz que fulgura para todos

De las muchas facetas de Martí, ahora que se acerca nuevamente su natalicio, a 164 años de ocurrido el 28 de enero de 1853, su figura resulta admirable cuando se vuelve a la pujanza de su niñez y juventud precoces.

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Nuestro Apóstol José Martí, desde la hondura de su pensamiento y honorable conducta personal, nos enseñó a cultivar la amistad como a la rosa blanca para el amigo sincero.


El camagüeyano Juan Carlos Fernández Jiménez es el creador de la obra “Los Zapaticos de Rosa”. Con sus manos, este artista dio rienda suelta a la inspiración y materializó el poema, de igual nombre, de José Martí en una escultura de solo 4 milímetros.


Celia Sánchez Manduley, eterna flor de Cuba

Era 11 de enero de 1980. La tristeza iba de un extremo a otro de Cuba. Una palabra retumbaba en las entrañas de muchos: muerte. ¡No puede ser! ¡Eso es imposible!, decían algunos tras un manto de incredulidad o resistencia ante la noticia, el dolor.


“¡Independencia o Muerte!”

Ignacio Agramonte y Loynaz, (suscribo la y porque así la usó en su firma) jamás fue anexionista, como tampoco anticomunista… fue un revolucionario independentista, que para los cubanos de todas las épocas es más que suficiente para alcanzar la condición de patriota digno.


Cuando Ignacio Agramonte y Loynaz nació el 23 de diciembre de 1841 en la gran casona de la calle de la Soledad, las principales deidades del Olimpo le otorgaron sus dotes, para convertirlo en El Mayor, que luego daría su vida por la Patria.