CAMAGÜEY.- Empecemos por hacernos preguntas. Por las familias que viven el autismo —o cualquier otra condición— más allá de una jornada, más allá de un mes. ¿Qué necesitan realmente? ¿Con qué apoyos cuentan? ¿Cuánto pesa el día a día cuando faltan recursos, especialistas, acompañamiento?
En la Casa de la Diversidad Cultural camagüeyana —la casa azul—, esas preguntas no fueron abstractas: tuvieron rostros, nombres, historias. Me conmovió lo esencial: los niños siendo, a su manera; las familias sosteniendo, sin descanso; la entrega de quienes, desde proyectos e instituciones, intentan que la inclusión no sea solo una palabra.
Y, sin embargo, también estuvo presente lo que falta. La escuela Héroes del Moncada, que acompaña a estos niños, hoy no cuenta con psicopedagoga y necesita más logopedas. Nombrarlo no empaña la belleza de la jornada; la completa. Porque no hay verdadera sensibilidad sin conciencia de las carencias.
Entre tantas emociones, hubo un gesto que resume mucho: con limpiapipas, construyeron un corazón azul. Un símbolo sencillo, hecho a mano, como todo lo que nace del cuidado cotidiano. Pensé entonces que ese corazón también es pregunta: ¿qué hacemos nosotros, como sociedad, para sostenerlo cuando termina abril?
La mañana fue también un tejido de voces y voluntades. Abrió con la reflexión de la defectóloga Mayelín Hernández Noguerol, de Cáritas Camagüey, quien recordó que al menos 500 familias con personas en situación de discapacidad reciben acompañamiento desde el proyecto Aprendiendo a crecer. Fue ella quien propuso ese corazón azul de limpiapipas y, más que una manualidad, dejó una invitación: insertarnos, entender, no mirar desde fuera.
Fotos: Leandro Pérez Pérez/Adelante
Luego, la escena se llenó de vida. Cantaron Miguel de Jesús Alfonso, “El Charro”, Yocelyn Quevedo Cabrera y Yasmany Fernández Pérez, del proyecto Mis Manos Pueden. Hay algo profundamente esperanzador en sus historias: personas con discapacidad intelectual que se forman en la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey para desempeñarse en servicios, abrirse camino laboral, aliviar también el peso familiar. Yasmany ya egresó y trabaja; Yocelyn y Miguel avanzan en la segunda edición. No es solo capacitación: es dignidad en construcción.

También llegaron desde la Casa de Cultura Ignacio Agramonte dos proyectos que son prueba viva de lo que puede sostenerse en el tiempo. El coro Andarín, dirigido por Cecilia Riverón, con apenas un año de creado, pero con la disciplina de ensayar tres veces por semana en la Biblioteca Provincial Julio Antonio Mella, como quien cree en lo que hace desde temprana edad. Y Construyendo Sueños, liderado por Melissa Álvarez, que durante seis años ha defendido la inclusión desde la danza, integrando a niños con síndrome de Down, con dificultades en el aprendizaje y otros de círculos infantiles y el nivel primario de la enseñanza general, en un mismo espacio donde caben todos.

Hasta el juego tuvo su lugar, de la mano de Reinier Elizarde como payaso Chocolatiqui, que rompió distancias e hizo participar a madres y maestras, recordando que también en la risa hay inclusión.
Y, sin embargo, las preguntas regresan. Porque mientras todo esto ocurre, la escuela Mártires del Moncada —con 35 estudiantes, solo tres niñas, ocho maestros para sus ocho grupos y atención hasta los 18 años— sigue enfrentando la ausencia de especialistas clave. Porque incluso su habitual recorrido del 2 de abril, que antes atravesaba la ciudad hasta la Plaza de los Trabajadores, este año tendrá que acortarse y andará pocos pasos, los que hay de la escuela hasta el Parque José Martí.
Allí se dijo claramente: no podemos esperar a una fecha para hablar de inclusión. Tiene que ser práctica diaria, compromiso constante, mirada que no esquiva.
Salí conmovida, sí, pero también interpelada. Porque estas historias no piden lástima, piden coherencia. Y tal vez todo empiece así: haciéndonos, de verdad, las preguntas correctas… y teniendo el valor de sostener las respuestas, todos los días del año.

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2 de abril, Día Mundial de Concienciación sobre el #Autismo.https://t.co/kiHbizSMra#Camagüey #Cuba pic.twitter.com/diVUbQX0TK
— Periódico Adelante (@AdelanteCuba) April 2, 2021
