CAMAGÜEY.- Tres escritores camagüeyanos figuran entre la selección internacional del libro Haikus IX – Entre sílabas anda el juego, publicación de laeditorial Diversidad Literaria (España) que reúne las obras premiadas, finalistas y una selección de los mejores textos participantes en la novena edición de este certamen internacional, correspondiente a 2026.
Los autores incluidos son Jesús Aismar Zamora Avila, Evelin Queipo Balbuena y el joven Léster Vargas Hernández, discípulo de ambos en el ámbito de la creación literaria. De los seis escritores cubanos presentes en la selección, ellos nacieron en Camagüey.
Los tres comparten una sólida trayectoria en el cultivo de la décima, estrofa de profundas raíces en la tradición poética cubana. Evelin ha obtenido además numerosos reconocimientos en otras formas estróficas y en narrativa, mientras que Léster ha demostrado, pese a su juventud, un notable dominio de diversas estructuras clásicas y un talento especial para la improvisación en la décima octosílaba.
Su incursión en el haiku resulta particularmente significativa. Acostumbrados a una tradición literaria de amplio despliegue verbal, estos autores asumen aquí el desafío de la síntesis extrema que exige la forma japonesa. En apenas tres versos consiguen condensar imágenes, emociones y significados, confirmando con sus textos las razones que les valieron un lugar en esta publicación internacional.
El propio prólogo de la antología resume la esencia del género con afirmaciones que ayudan a comprender el valor de este ejercicio creativo: “Un haiku no se explica”. También recuerda que “quien escribe un haiku aprende pronto una pequeña lección de humildad: el poema no se inventa, se encuentra” y que “el trabajo del poeta es apenas abrir la ventana”. Más adelante añade: “Tres versos. A veces menos palabras que en una frase corriente. (…) El haiku no pretende impresionar; prefiere insinuar. No explica; señala. Y cuando funciona, deja en el lector la sensación curiosa: la de haber visto algo que ya estaba ahí, pero que nunca había mirado del todo”.
La presencia de estos tres escritores camagüeyanos en Haikus IX – Entre sílabas anda el juego constituye un reconocimiento a su capacidad para transitar con solvencia desde las formas tradicionales de la poesía cubana hacia una de las expresiones más depuradas y universales de la lírica.
