• Las venas perdidas del Camagüey

    Si mañana hubiese un accidente masivo en Camagüey probablemente la sangre no estaría ahí “escuchando la conversación”. Claro está, aparecería. La que ya se encuentra en hospitales para otro destino, sería utilizada en este fin y muchos camagüeyanos estarían al día siguiente en las puertas del Banco de Sangre haciendo cola para poner el brazo como ha pasado en otras ocasiones. No obstante, representa una alarma.

  • Ni en millones ni en dinero

    Por su profesión, Elianis Cutiño visita a menudo los bancos de sangre. Ponerles caras a los que de forma voluntaria donan “vida” se ha convertido, además de su obligación periodística, en una vía de agradecer.