Si mañana hubiese un accidente masivo en Camagüey probablemente la sangre no estaría ahí “escuchando la conversación”. Claro está, aparecería. La que ya se encuentra en hospitales para otro destino, sería utilizada en este fin y muchos camagüeyanos estarían al día siguiente en las puertas del Banco de Sangre haciendo cola para poner el brazo como ha pasado en otras ocasiones. No obstante, representa una alarma.