CAMAGÜEY.- Las modificaciones introducidas a la Resolución 111/2023 del Banco Central de Cuba (BCC), se afirma ahora, no son una simple actualización teórica, sino una transformación conceptual que traspasa del límite rígido a la flexibilidad inteligente.

Se manifiesta igualmente, que estos cambios no representan un retroceso en el proceso de bancarización, pues no se trata de eliminar el efectivo sino, más bien, crear las condiciones para que el Pago en Línea sea la opción más conveniente, la más rentable para comercios y consumidores.

En el actual contexto, el crecimiento de los pagos digitales es una necesidad logística y financiera inaplazables, pues cada peso que se “mueve” por esa vía no necesita ser impreso, contado o custodiado, incluso, transportado.

Todo eso implica ahorros al sistema, en tanto contribuye a reducir las presiones sobre las sucursales bancarias y los cajeros automáticos, aunque, se precisó, no se libera efectivo, sino que se gestiona de manera más inteligente.

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Entre las nuevas ventajas, aparece la sustitución del límite único y rígido de cinco mil (5 000) CUP para pagos en efectivo entre actores económicos, y se abre paso a un esquema donde el monto se negocia de mutuo acuerdo entre el actor económico y su banco.

El procedimiento se sustenta en criterios objetivos, tales como ingresos registrados en cuenta fiscal, volumen de depósitos realizados, uso efectivo del Pago en Línea y aprovechamiento del servicio de Caja Extra.

La normativa actual viene respaldada por 15 medidas complementarias, entre las que sobresale la acreditación en tiempo real de las operaciones de Pago en Línea y, también, un sistema de comisiones y bonificaciones que equilibran los incentivos para toda la cadena.

Los actores económicos tendrán gradualmente a su disposición sucursales, áreas o ventanillas especializadas para atender sus necesidades específicas, como gestión de efectivo, cuentas fiscales, conciliaciones, financiamiento y acceso al mercado cambiario.

En este esfuerzo, se resaltó, existe una necesaria articulación con otros organismos, como el Ministerio de Comercio Interior (MINCIN), que adecuará su normativa para que los Pagos en Línea sean preferenciales en sus ventas.

“Se suman, dijo  Sarah Varona Pazos, coordinadora de Programas y Objetivos en el Gobierno Provincial, el Ministerio de Finanzas y Precios que, junto con la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT), evaluará el tratamiento fiscal para operaciones que superen los umbrales definidos.”

“Igualmente, precisó, los Gobiernos Locales supervisarán la aceptación del pago digital en sus territorios, y aplicarán ajustes que la norma permite en sus respectivas demarcaciones.

“Se ha dejado claro, que es un trabajo de país, de unidad institucional, que reconoce que la transformación del sistema de pagos se logra con una política coherente y coordinada.

“Para acceder a un mayor fondo de efectivo, el actor económico deberá demostrar que está utilizando el Pago en Línea, que deposita sus ingresos, y formaliza su negocio.”

Dada la amplitud del tema, y su valor actual, se proseguirá el abordaje de sus implicaciones para la economía nacional, pues el propósito esencial es valorar los cambios como un avance, y no como un retroceso.