CAMAGÜEY.- Despedimos enero y aun los que transitan por diferentes calles de la ciudad de Camagüey se sienten atraídos con este hermoso arbusto, el que responde al nombre de Clerodendrom, de nueva Guinea y Filipinas.

 La planta iniciadora de la proliferación fue traída de la capital de los jardines del hotel Puesta del Sol, hace más de once años y ha conquistado el interés lógicamente por su atractiva belleza.

 José Martí, con su genial pensamiento, del que todos los días se aprende dijo una vez: “La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes”. Y en estas tierras de los humildes donde se ha visto favorecida.

 El nombre científico es Clerodendrum quadriloculare de la familia Lamiaceae, según el catálogo de plantas de las Indias occidentales.

 Crece a una altura por encima de tres metros y pare hijos más de una vez al año, los que pudieran multiplicar nuestra floresta.

 No se aparte de mi mente una fecunda idea de Martí: “La naturaleza inspira, cura, consuela, fortalece y prepara para la virtud al hombre. Y el hombre no se halla completo ni se eleva a sí mismo ni ve lo invisible, sino en su intensa relación con la naturaleza”.

 Esperemos un nuevo enero para ver estas hermosas flores, deslumbrantes, con hojas grandes de doble color. Por arriba, verde, y por debajo, morado, en contraste con las flores alargadas que adquieren forma de ramos. Abiertas se transforman en una figura especial, similar a un diminuto lazo blanco en la punta, sostenido por una base policromática que adopta un color tenue de mayor a menor en el desplazamiento de su follaje.