CAMAGÜEY.- Antes de que comenzara una película noruega, el embajador Jhon Petter Opdahl recordó algo que los camagüeyanos llevamos mucho tiempo pisando sin que muchos lo sepamos: parte de las piedras de nuestras calles llegaron desde Noruega.

 El dato cobró un sentido particular este jueves, durante la apertura de la Muestra de Cine Noruego, en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo, ubicado en la Calle de los Cines. Allí, después de la rehabilitación de la vía, volvieron a quedar al descubierto los adoquines que durante años permanecieron bajo el asfalto.

 “Los adoquines de Camagüey vienen de Noruega, de montañas y de granitos de allá”, reveló el embajador, quien calificó a la ciudad de “tan bella, tan emblemática” y consideró esa presencia como una prueba de que existen entre ambos países “relaciones largas y duraderas”.

 Los adoquines llegaron a Cuba desde Noruega por el puerto de Nuevitas y fueron trasladados hasta Camagüey. Aquí, manos hábiles los dispusieron de acuerdo con el particular trazado de una ciudad que comenzó a adoquinar sus calles en 1921, después de La Habana.

 La coincidencia tiene algo de historia cinematográfica. La Calle de los Cines no solo conserva parte de aquellas piedras: también forma parte de la antigua relación de Camagüey con las imágenes en movimiento.

 En el espacio donde hoy se encuentra el restaurante La Isabella estuvo el Salón Palatino, donde en 1908 se mostraron imágenes en movimiento. Cinco años después, en 1913, el Teatro Avellaneda contaba con aparatos de última generación para exhibir películas adquiridas en Estados Unidos y Europa.

 Ahora, más de un siglo después, otra cinematografía llega a esta misma ciudad.

 La Muestra de Cine Noruego quedó inaugurada con Sonja. El cisne blanco, de la realizadora Anne Sewitsky, presentada por el crítico, ensayista e investigador Juan Antonio García Borrero.

 El embajador contó que la directora envió un saludo al público camagüeyano y recordó que había visitado Cuba junto a su familia. También mencionó la presentación en La Habana del espectáculo sobre hielo de Sonja Henie, experiencia recreada en la película.

 Durante sus palabras, Opdahl destacó que la cultura permite “construir puentes entre países” y acercarse a las iniciativas de las personas. Sobre las películas incluidas en la programación señaló que, aunque transcurren en contextos lejanos para el público cubano, en ellas permanecen sentimientos universales.

 “Cuando acaba una película lo que queda son las experiencias, las emociones y las preguntas que compartimos”, expresó.

El diplomático se refirió además a los cineastas noruegos que han llevado sus obras a circuitos internacionales y a su capacidad para contar “historias profundamente locales pero capaces de conectar con diferentes públicos y realidades”.

En esa voluntad de intercambio se inscribe también el espacio mensual Cine bajo las estrellas, que la Embajada de Noruega en La Habana dedica al cine noruego y cubano, con acceso gratuito.

 Opdahl anunció, asimismo, que próximamente se darán a conocer los ganadores del fondo noruego para el desarrollo del cine cubano, iniciativa que desde 2014 ha beneficiado a 153 películas de realizadores de la Isla.

 La apertura contó con la interpretación de la Orquesta de Cámara de Camagüey, dirigida por Betsy Montero, y con la inauguración, en el café Nuevo Mundo, de la exposición gráfica Del Valhalla a las Antillas, descubriendo al cómic noruego.

 La programación cinematográfica continuará hasta el 27 de septiembre, con entrada gratuita, en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo. Las tandas tendrán horarios variables de acuerdo con la duración de las películas.

 Como parte del programa cultural asociado a la muestra, este viernes 25 de septiembre, a las 5:00 p.m., tendrá lugar una gala artística en el Teatro Avellaneda, con la participación de agrupaciones y artistas camagüeyanos. El evento contará con libre acceso para todo público.

 La historia comenzó esta vez bajo los pies: unas piedras llegadas de Noruega hace más de un siglo. Y continuó, en la misma ciudad, frente a una pantalla, con otras imágenes noruegas dispuestas a cruzar el océano.