CAMAGÜEY.- Mayo llega con una carga simbólica especial para el Ballet Contemporáneo de Camagüey (BCC). Es el tiempo en que la agrupación celebra su aniversario —el próximo 23 de mayo— mientras mantiene en expectativa al público con un estreno, Código Cuba, que aún no ha sido anunciado oficialmente para esas fechas cercanas.
La antesala de la celebración ha estado marcada por la presencia escénica de la compañía en la cuarta edición de la Jornada Internacional Danzar en Casa 2026, desarrollada en Ciego de Ávila entre el 27 de abril y el 1ro de mayo. En el Teatro Principal de aquella provincia, el conjunto ofreció una función que confirmó la solidez de su repertorio y la conexión sostenida con el público.
El programa concierto incluyó piezas reconocidas dentro de su catálogo, como Sin tenerte, un fragmento de Club Havana, Especie en viaje y, como punto culminante, un adelanto de Código Cuba. La presentación, recibida con entusiasmo por el público avileño, sirvió también para agradecer la invitación al evento y reforzar la presencia del BCC en el circuito nacional de la danza contemporánea.
Pero más allá de la escena inmediata, el aniversario abre preguntas sobre la identidad y la memoria de la compañía. Los 24 años que hoy se celebran no están exentos de matices. Hay quienes sitúan el origen en el proyecto Endedans, fundado por Tania Vergara Pérez, quien marcó una impronta inicial antes de radicarse en Estados Unidos. Desde 2014, sin embargo, la agrupación dejó atrás esa etapa para redefinirse como una compañía de repertorio, abierta al intercambio con coreógrafos invitados y al desarrollo de una voz propia.
En ese tránsito, figuras como Lisandra Gómez de la Torre y Jesús Arias —antiguos primeros bailarines— han sostenido y renovado el proyecto. Bajo la dirección de Gómez de la Torre, el BCC ha encontrado un equilibrio entre la herencia recibida y la necesidad de reinventarse.
“Llevo 19 años en la compañía, y Jesús, 16. Recordar a Tania Vergara Pérez es importante, sobre todo por el fundamento que sembró en nosotros, ese deseo ferviente de ver la compañía como una familia…”, ha expresado la directora, en una reflexión que resume la continuidad afectiva y artística del colectivo. Para ella, el aniversario no es solo una cifra, sino la oportunidad de “premiar todo ese trabajo a través de los años” con la permanencia del BCC en la escena cultural camagüeyana.
