El 31 de marzo de 1959 se crea la Imprenta Nacional de Cuba mediante la Ley 187 del gobierno revolucionario, al frente de la cual se designó al prestigioso intelectual cubano Alejo Carpentier.
Con El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes y Saavedra ─con ilustraciones de los maestros Pablo Picasso y Gustavo Doré─ queda inaugurada la colección Biblioteca del Pueblo, destinada a los clásicos de la literatura universal.
A partir de entonces fueron publicadas importantes obras: se imprimieron antologías poéticas de Rubén Darío, César Vallejo, Pablo Neruda y Nicolás Guillén, entre otros renombrados autores nacionales e internacionales.
La imprenta aseguró las cartillas y manuales imprescindibles para el desarrollo de la Campaña de Alfabetización llevada a cabo en Cuba en 1961, la cual hizo posible que la nación se proclamara la primera en erradicar el analfabetismo en América Latina.
En 1962, la Imprenta Nacional de Cuba se convirtió en la Editora Nacional y Carpentier se mantuvo en la dirección de esa institución durante cuatro años.
