CAMAGÜEY.- Muchos aficionados se comunicaron con este redactor para preguntar por la ausencia de José Ramón Rodríguez en el equipo que nos representa en el Clásico Mundial de Béisbol, pues no se entiende una decisión que obvia su calidad y resultados en la Liga Profesional de Béisbol de Venezuela. Y tienen razón quienes debaten el asunto: se trata del único lanzador que dominó a la fuerte tanda de los Estados Unidos en la semifinal de la pasada edición del certamen.
Ha sido también uno de los pocos serpentineros de alta calidad que se ha mantenido jugando en los eventos nacionales, reforzando al Ciego de Ávila campeón de la última Liga Élite y apoyando a Camagüey en la pasada Serie Nacional de Béisbol. Pero justo al finalizar su actuación con los Toros de la Llanura comenzó a gestarse una trama de discriminación que lo sacó de los planes de la selección cubana.

Este periodista fue testigo en tiempo real de lo que a continuación relatará.
Resulta que los agentes de Cubadeportes, entidad encargada de representar a los atletas de la Federación Cubana de Béisbol, nunca pudieron conseguir un contrato profesional para Pepe. Al ver que su suerte no cambiaba con el paso de los años, él buscó de manera individual acceder al mercado de los circuitos caribeños y así pudo fichar por los Tigres de Chinandega de la liga nicaragüense, luego con los Samanes de Aragua y este año con los Caribes de Anzoátegui, los últimos conjuntos venezolanos.
Los dos primeros contratos fueron cifras discretas, pues las franquicias querían ver cómo reaccionaba Rodríguez a la prueba en el llamado béisbol organizado, pero el último ya estuvo a la altura de su talento. Y justo cuando se disponía a incorporarse a los entrenamientos de los Caribes comenzaron los problemas.
Juan Reynaldo Pérez Pardo, presidente de la FCB y Comisionado Nacional de la disciplina, le escribió en el mes de octubre a José Ramón para conocer su disposición de jugar por Cuba en la Serie de las Américas que se organizaría precisamente en Venezuela, a lo que el santacruceño respondió que si Caribes lo autorizaba, podrían contar con sus servicios.
Ante esta respuesta, le propusieron que cambiara su contrato para que lo representara la FCB y de esa manera exigir que fuera liberado ante cualquier convocatoria de la selección nacional, a lo que él respondió que ya había pactado bajo otra representación. De poco valieron sus argumentos y su entrega a las causas de su provincia y su país,; Pérez Pardo le dejó claro que de no acceder a sus condiciones, sería sancionado. De esta manera, y sin más posibilidades de discusión o apelación, Pepe quedó discriminado de vestir los uniformes de Camagüey o Cuba.
Aquella conversación vía WhatsApp formaría parte de las pruebas de respaldo de este texto, pero unas horas después el propio Juan Reynaldo eliminó los mensajes de voz, dejando el chat lleno de notificaciones de archivos borrados. Este tipo de malas prácticas ya quedaron al descubierto en caso similar con el también pitcher Erlis Casanova, otro que en el pasado puso siempre el brazo al servicio de su querido Pinar del Río y el conjunto nacional.
Es cierto que mucho beneficiaría a la estructura de nuestro deporte nacional que las firmas de nuestros peloteros salieran mediante la FCB, como también que los principales responsables de que esto no ocurra son los funcionarios de dicha entidad. La gestión de búsqueda y negociación de contratos para nuestros jugadores resulta poco efectiva y por eso ellos optan por buscar representantes fuera o tramitar sus propios acuerdos.
Por otra parte, representar a Cuba no puede ser moneda de cambio en negociaciones y los derechos de formación no deben funcionar como chantaje. Por fuerte que suene, son prácticas discriminatorias que dejan como únicos perjudicados al deporte y sus seguidores, aunque, a decir verdad, a José Ramón Rodríguez también le duele profundamente lo que ha pasado.
“No poder llevar a Cuba en el pecho me deja un vacío tremendo. Yo siempre he estado dispuesto a defender los colores de mi bandera y a jugar por mi provincia, por eso creo que es muy injusto que me echen a un lado así. Quiero que todos los seguidores sepan que yo nunca he renunciado a ese honor”, fue el mensaje que pidió hacer público.
