LA HABANA.- Sobre la planificación, concreción y naturaleza terrorista de los hechos asociados a la reciente incursión desde una lancha rápida procedente de Estados Unidos y el enfrentamiento tras la agresión contra tropas guardafronteras ahondaron este viernes autoridades cubanas.
En comparecencia en la Transmisión Especial del programa televisivo Razones de Cuba, el primer coronel Ibey Carballo Pérez, jefe del Estado Mayor de la Dirección de Tropas Guardafronteras, precisó que el primer aviso de incursión por parte de la embarcación se dio a las 7:10 de la mañana del miércoles 25 de febrero.
Conforme a esta alerta, explicó que se ordenó identificar al infractor a la lancha interceptora 25 de guardafronteras, la cual alcanzó a la otra embarcación en un punto cercano a Cayo Falcones, a 10 millas náuticas de la franja costera del municipio villaclareño de Corralillo, y a solo una milla al norte de la cayería exterior comprendida en esta demarcación, cuando la nave intrusora ya había incursionado 12 millas más allá del límite de las aguas juridiscionales cubanas.
Carballo Pérez señaló que la tripulación de la lancha de guardafronteras tuvo una actuación acorde a la reglamentación contemplada para estas situaciones, la cual contempla la respuesta armada como la última opción y solo cuando se ha producido una agresión previa, como fue el caso y resultado de lo cual resultó herido el capitán Yosmany Hernández Hernández, patrón (comandante) de la embarcación.
Acotó que ante esto el resto de la tripulación, la cual contaba solo con el armamento reglamentario consistente en tres AKs y un RPG, abrió fuego y lograron neutralizar la amenaza, resultado de lo cual en un primer momento tres de los agresores resultaron fallecidos y siete heridos, perdiendo la vida uno de ellos posteriormente a causa de sus heridas.
Apuntó que tras el enfrentamiento se procedió de acuerdo a los protocolos establecidos para la evacuación de los heridos y el traslado hacia tierra firme tras la intercepción, en una actuación que calificó de correcta y firme, y con especiales muestras de valor y patriotismo por parte del capitán herido que no entregó los controles de la embarcación hasta una vez finalizado el enfrentamiento.
El coronel Víctor Álvarez Valle, segundo jefe del Órgano Especializado de Delitos contra la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior (Minint), refirió que como parte de la investigación pericial se determinaron 13 impactos de bala en la lancha interceptora cubana y 21 en la lancha rápida, la cual se movía a una velocidad de 24 nudos y con más de una tonelada de peso que ralentizaba su desplazamiento.
En la embarcación, aclaró que se incautaron 14 rifles de distintos calibres, entre escopetas, fusiles y fusiles de precisión, 12 pistolas, un total de 12 mil 846 municiones de diversos calibres, 134 cargadores, suministros, cócteles Molotov y otros equipamientos que armaban 10 módulos militares, además de un dron y un generador eléctrico, entre otros medios.
Con respecto a los hechos, reafirmó que se encuentran implicados ciudadanos cubanos con antecedentes y crímenes comprobados en Cuba como Amijail Sánchez González, terrorista vinculado en el pasado a un largo historial de hechos violentos, y como autora intelectual Maritza Lugo Fernández, cabecilla del movimiento contrarrevolucionario 30 de noviembre y del grupo terrorista Nido del Cuervo.
Estos tenían la intención clara de infiltración en el país para provocar el desorden público e incentivar acciones violentas contra la Revolución, contando para ello con medios de combate en perfecto estado y óptimos para disparar, añadió Álvarez Valle.
Sobre esto, Edward Roberts Campbell, fiscal jefe de Dirección de la Fiscalía General de la República, subrayó que estos individuos se encuentran detenidos con propuestas de medidas cautelares, en procesos correspondientes a los hechos cometidos en aguas nacionales y tipificados por la ley de la mayor de las Antillas bajo el delito de terrorismo.
Los agresores, enfatizó, transgredieron varios principios contemplados en el Código Penal con condenas prolongadas de privación de libertad, e incluso con la pena de muerte.
Roberts Campbell sostuvo que estos sucesos suponen no solo una violación a la normativa cubana sino a la legalidad estadounidense la cual debe cumplir con la obligación de los Estados de combatir las acciones terroristas que se preparen, financien o perpetran desde su territorio, lo cual no sucedió en este caso.
Por último, el coronel Juan Antonio Ramírez Aguilera, jefe de Servicios Médicos del Minint, actualizó que el capitán Yosmany Hernández Hernández se encuentra fuera de peligro y en una progresión favorable en la evolución de su estado de salud.
Sobre los atacantes heridos, afirmó que estos reciben la atención médica requerida de acuerdo a la ética médica y humanista de atender al paciente desligado de cualquier otra condicionante, a los cuales se les destinan todas las atenciones y recursos necesarios.
Desde el espacio televisivo de denuncia se mostró al pueblo de Cuba y la opinión pública las armas y medios incautados a fin de demostrar la falsedad de ciertas matrices de opinión que se intentaron generar con respecto a la naturaleza real de los hechos.
