Al iniciar su comparecencia ante los medios, el primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, aseguró que la dirección del país conoce las preocupaciones de la población, y también “las intensas campañas mediáticas de calumnia, odio y guerra psicológica que se tratan de imponer”.
Precisamente, este encuentro se realiza para poder explicar las proyecciones de gobierno, las maneras en que se está trabajando para salir de la situación en el menor tiempo posible y, sobre todo, la disposición, la voluntad y el empeño con el que se está trabajando.
“Hemos tenido que hacer un grupo de valoraciones en el Buró Político, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, en el Consejo de Defensa Nacional y ahora acabamos de tener un encuentro en el Consejo de Ministros para actualizar el plan a ejecutar a partir de las directivas de gobierno para enfrentar un desabastecimiento agudo de combustible”, explicó el mandatario.
Ante la interrogante de Oliver Zamora, corresponsal de RT en Cuba, sobre la “retórica de colapso” que ha comenzado a fortalecerse desde el gobierno de Estados Unidos, Díaz-Canel explicó que está muy relacionada con la teoría del “estado fallido” y un grupo de construcciones con las que el gobierno de Washington ha tratado de caracterizar la situación cubana.
Precisamente, a criterio del mandatario, esta teoría del colapso está asociada a ese empeño del gobierno de los EE.UU. para derrocar a la Revolución cubana. “Hay dos direcciones fundamentales, la asfixia económica que data desde los años 60 con el Memorando Lester Mallory y la agresión militar”.
De hecho, agregó Díaz-Canel, esta primera dirección está sintetizada en una de las declaraciones del presidente de los Estados Unidos cuando dijo que habían aplicado contra Cuba todas las presiones posibles. “Reconoció entonces que no hay Estado fallido, sino uno que ha tenido que enfrentar con mucha resistencia las máximas presiones de la principal potencia del mundo; una potencia que además tiene basamento imperial y un propósito hegemónico de dominación”.
La segunda dirección es la agresión militar, cuando Trump aseguró en su discurso que no quedaba otra opción que no fuera “ocupar el lugar y arrasar”.
“Tenemos presente esa teoría de asfixia económica en los 67 años de Revolución, con el surgimiento del bloqueo. Todas las generaciones de cubanos desde los primeros años de la Revolución hasta las más actuales vivimos bloqueados y nacimos bajo los signos de esa aflicción económica. Siempre hemos tenido carencias y dificultades complejas. Hemos tenido que funcionar en medio de vicisitudes, de imposiciones y de presiones que no se le imponen a nadie en el mundo, y mucho menos de una manera tan prolongada”, explicó el primer secretario del PCC.
En este sentido, dijo que el colapso está en la filosofía imperial, pero no en la mentalidad de los cubanos.
“El colapso no se puede asociar solo a las presiones y a las intenciones de un gobierno imperial. En nuestra visión está el concepto de la resistencia, de la resistencia creativa que tiene que ver con la defensa de las ideas en las que creemos, de las convicciones, de la victoria. No soy idealista. Sé que vamos a vivir tiempos difíciles, lo hemos hecho antes, pero los vamos a superar entre todos, con resistencia creativa, con el esfuerzo y con el talento de la mayoría de cubanas y cubanos”.
El vínculo con Venezuela no se puede catalogar como una relación de dependencia
Sobre el estado de las relaciones bilaterales entre la mayor de las Antillas y Venezuela, Díaz-Canel aseguró que el vínculo con el país sudamericano no se puede catalogar como una relación de dependencia.
“Verla de esa manera es restringirla, reducirla a un intercambio de mercancías y servicios, y esa no es la realidad de la relación que hemos tenido con Venezuela. Desde que Chávez encabezó la Revolución Bolivariana, se tejió toda una relación de cooperación, de colaboración con un principio solidario, de complementariedad, como dos países hermanos, amigos que podían aprovechar las potencialidades de cada uno en función de esa integración”, refirió el mandatario.
De hecho, recordó que gracias a esa cooperación surgió hace más de 25 años el Convenio de Colaboración Integral entre Cuba y Venezuela, el cual abarcó los temas de energía, soberanía alimentaria, educación y alfabetización, formación de cuadros y recursos humanos, industria, minería, telecomunicaciones e intercambio cultural y político. “Ese convenio trascendió a las relaciones de Cuba y Venezuela”, consideró, al rememorar que cuatro años después surgió el Alba-TCP, extendiendo los beneficios de esa relación a un grupo de países en América Latina y el Caribe.
“Posteriormente, el Alba-TCP apoyó también a Petrocaribe, un grupo de proyectos con un enfoque energético, orientados hacia la justicia social, la equidad, las oportunidades y el beneficio mutuo, el desarrollo de los pueblos, ya no solo de Venezuela y Cuba, sino de América Latina y el Caribe”, dijo el mandatario.
Ahí está reflejado el concepto de integración, enfatizó, “esa integración que soñaron Martí y Bolívar, que defendieron Fidel y Chávez, y con la que todos nosotros estamos comprometidos”.
Sobre los resultados, Díaz-Canel destacó que no hay ningún bloque de integración regional que haya logrado en tan poco tiempo los éxitos sociales del Alba TCP, “que nació como parte de esa relación estrecha entre Cuba y Venezuela”. En especial, señaló la Misión Milagro que le devolvió la visión a más de 3,5 millones de latinoamericanos, no con un enfoque comercial, sino de justicia social y equidad.
También, resaltó entre los logros de ese convenio el método cubano de alfabetización “Yo sí puedo”, donde cuatro países se declararon territorios libres de analfabetismo.
“Desde que Cuba se declaró primer territorio libre de analfabetismo en América Latina y el Caribe, ¿cuántas décadas pasaron para que otras naciones lo pudieran lograr?”, preguntó el dirigente al tiempo que recordó que fue gracias a ese concepto de complementariedad e integración en un sistema de relaciones no basadas en el egoísmo, sino en los conceptos más humanistas, a partir de un enfoque de no dejar a nadie atrás.
Por supuesto, añadió, entre Cuba y Venezuela se tejieron relaciones económicas, comerciales, proyectos de colaboración importantes en temas energéticos y de prestación de servicios médicos, que se compensaba en una parte con combustible.
“En otro momento sí cubrían todas las necesidades de combustible de nuestro país, pero en los tiempos más actuales no, porque hay que recordar que Venezuela ha estado sometida a sanciones, a medidas coercitivas, presiones que han afectado ese intercambio”, explicó el presidente.
Luego, agregó, comenzó el bloqueo energético y naval a Venezuela que ha impedido que barcos de ese país, incluso de otras naciones con combustible venezolano, lleguen a Cuba.
“La situación se recrudece más aún con la orden ejecutiva que en días pasados firmó el gobierno de los Estados Unidos, para manipular a través de amenazas con aranceles a los países que suministran petróleo a Cuba. Con ese pretexto, prácticamente han impuesto un bloqueo energético a nuestro país”.
Sobre el futuro de las relaciones de Venezuela, dijo que “está en la manera en que seamos capaces de construir ese futuro desde la situación presente, de una Venezuela que ha sido agredida, a la que ilegalmente le secuestraron el presidente, a quien mantienen en una prisión en Estados Unidos”.
“Nosotros no imponemos colaboración. Nosotros damos colaboración, compartimos colaboración, compartimos con solidaridad cuando un gobierno o los pueblos nos lo piden. Y bajo ese concepto hemos mantenido en estos años esa colaboración con Venezuela”, dijo.
Guiados por los preceptos martianos, los cubanos tenemos sentimientos muy fuertes por Venezuela. “Mientras el gobierno venezolano propicie, defienda que haya colaboración, Cuba estará dispuesto a colaborar”, enfatizó.
Cuba no está sola
Sobre el apoyo de otros países a Cuba, el mandatario explicó que se recibieron muestras de manera inmediata. “Voceros de cancillerías, partidos políticos, embajadas, líderes internacionales, movimientos que agrupan países, congresistas demócratas y eurodiputados. La presidenta Claudia Sheinbaum prácticamente en todas sus Mañaneras responde preguntas que tienen que ver con la posición de México y su apoyo a Cuba. Hoy conocimos una Declaración del Movimiento de Países No Alineados y otra del Grupo de Países Amigos de la Carta de las Naciones Unidas”.
También, mencionó las conversaciones telefónicas entre el presidente chino, Xi Jinping, con el presidente ruso, Vladímir Putin. “Se manifestó el apoyo, el compromiso y la decisión de continuar la colaboración y la cooperación con Cuba y Venezuela”.
En sentido general, explicó el mandatario que a nivel diplomático y de discursos se ha recibido apoyo de muchos países, “pero detrás de esos discursos hay más cosas, cosas que tampoco podemos explicar abiertamente porque el enemigo está en una persecución de todos los caminos que se le pueden abrir de Cuba”. “Sí les puedo asegurar, con todo sentido de responsabilidad, que Cuba no está sola”.
“En estos momentos hay personas, gobiernos, países, instituciones, empresas que están dispuestos a trabajar con Cuba, y que ya nos han hecho llegar vías, mecanismos, intenciones de cómo podemos hacer”, señaló.
“La persecución energética, la persecución financiera, el recrudecimiento del bloqueo con estas medidas coercitivas es tal, que sabemos que tenemos que hacer un trabajo muy fuerte, muy creativo, muy inteligente para sortear todos esos obstáculos”, dijo.
#Cuba el Presidente cubano @DiazCanelB en comparecencia ante la prensa nacional y extranjera https://t.co/MlIHhYMLXd pic.twitter.com/bhYd6rqmUk
— Periódico Adelante (@AdelanteCuba) February 5, 2026
