En una sociedad que durante generaciones ha relacionado la feminidad con la maternidad, muchas mujeres crecen escuchando hablar de su «reloj biológico», de la edad, de la fertilidad y de la necesidad de no esperar demasiado. Así, el deseo de tener un hijo puede convivir con un miedo profundo: ¿y si cuando llegue el momento, mi cuerpo ya no puede?