LA HABANA.- Antes del ciberactivismo y las guerras de narrativas, una agencia regional ya se levantaba para contar la otra verdad: Prensa Latina celebra su 67 aniversario fundacional, nacida al fragor de la Revolución cubana como espada y escudo informativo de América.
Impulsada en 1959 por el Comandante en Jefe Fidel Castro, el Comandante Che Guevara y Jorge Ricardo Masetti, la agencia de información surgió con el propósito de romper el cerco de los grandes monopolios mediáticos, las agencias cablegráficas internacionales que dominaban el espectro informativo, y ofrecer una mirada propia desde el Sur global.
Al respecto, Jorge Legañoa Alonso, presidente del medio, subrayó que el espíritu de esta celebración es "repensar Prensa Latina, hacer las transformaciones pertinentes en lo editorial, económico y tecnológico para tener una agencia más moderna que cumpla los objetivos que se trazaron desde un principio, pero que sobre todo esté contextualizada al actual momento que vive Cuba y el mundo".
Insistió en que la agencia debe mantener "aquella voz de ser objetiva pero no imparcial", porque lo más importante "es que Prensa Latina se mantenga siendo objetiva al servicio de la verdad, pero nunca ser imparcial".
Hoy, se erige como un actor clave en la batalla cultural y comunicacional, destacando por su capacidad de llevar a Europa y al mundo una visión descolonizada, solidaria y rigurosa de la realidad cubana y latinoamericana.
Con una red que supera los 30 corresponsales desplegados en igual número de países, acuerdos de intercambio con más de un centenar de medios y la producción diaria de informaciones en texto, fotos, audio y video, la agencia se consolida como una de las referencias informativas del Sur global.
En la jornada entregaron los premios a la obra de la vida a dos periodistas con más de 40 años de trayectoria en la casa: Moisés Saab Lorenzo y Alejandro Gómez Vega, ambos de vieja data en la agencia y entre otros homenajes.
Legañoa Alonso enfatizó que la fecha es muy significativa porque Prensa Latina se ha convertido en referente internacional de las agencias de noticias, sobre todo como voz alternativa a los grandes medios internacionales de comunicación, con una narrativa que busca la verdad, ser contrahegemónica.
A sus 67 años, nacida como un proyecto revolucionario de contrainformación, hoy se reafirma como heredera y defensora del derecho a una comunicación emancipadora, demostrando que, contra el ruido hegemónico, la verdad también tiene acento latinoamericano.