LA HABANA.- El doctor en ciencias Hiram González Alonso, biólogo del Instituto Cubano de Biodiversidad de la Agencia de Medio Ambiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), advirtió que la captura ilegal de aves constituye hoy una amenaza mayor para la avifauna nacional que el cambio climático, informó el ministro del ramo desde su perfil en Facebook, Armando Rodríguez Batista.

Un censo realizado por esa institución mostró que en poco más de cuatro años la práctica se duplicó en alcance geográfico, al pasar de 98 localidades en 2021 a 199 en el último trimestre de 2025.

 González Alonso, con cinco décadas de experiencia, explicó que la actividad evolucionó de una tradición cultural hacia un negocio comercial masivo, con impacto severo sobre especies endémicas y migratorias.

 Entre las aves más afectadas mencionó la cotorra, el catey, el tomeguín del pinar y el negrito, cuyas poblaciones se reducen por métodos destructivos como la tala de árboles y palmas donde anidan.

 Cuba dispone de un marco legal sólido para proteger la biodiversidad, que incluye la Constitución, el Código Penal y la Ley 150 del Sistema de los Recursos Naturales y el Medio Ambiente, además de convenios internacionales. Las sanciones abarcan multas elevadas y privación de libertad.

 No obstante, el especialista señaló que la legislación se incumple y reclamó mayor apoyo de la policía y autoridades locales al Cuerpo de Guardabosques para aplicar las normas en todo el país.

 El experto recordó las funciones ecológicas vitales de las aves, como el control de plagas, la dispersión de semillas, la polinización y la transferencia de nutrientes entre ecosistemas, cuya pérdida provocaría un desastre ambiental.

 También denunció las amenazas y ofensas recibidas a los científicos que divulgan información sobre el problema, aunque ratificó su compromiso con la defensa de la biodiversidad.

 Como alternativa sostenible, propuso potenciar el turismo de observación de aves, actividad que ya genera empleo en comunidades locales y contribuye a la conservación.

 Aclaró que especies como canarios, jilgueros y periquitos australianos son criadas históricamente en cautiverio y no representan peligro para la biodiversidad cubana.

 El llamado final incluyó la necesidad de aplicar con rigor la ley, fortalecer la educación ambiental en los medios, facilitar vías de denuncia ciudadana y cerrar el paso al tráfico internacional en coordinación con la Aduana General de la República.

 

Autoridades del CITMA y organismos competentes trabajan de manera coordinada en el Plan Gubernamental de Enfrentamiento a las Ilegalidades sobre los Recursos Forestales, la Flora, la Fauna y otros recursos naturales, así como en el Programa Nacional sobre la Diversidad Biológica con proyección hasta 2030.