CAMAGÜEY.- Como un llamado a no olvidar la historia, fue presentado este martes en Camagüey el libro Una generosa historia de humanidad: Plaza José Martí, Plaza de los Cubanos en 1971, del escritor e investigador chileno Luis Aguilera, durante la jornada El abrazo de dos pueblos hermanos.

La cita, que tuvo lugar en el Café Literario La Comarca, reunió a intelectuales, amigos y público en general para celebrar una obra que documenta un emotivo capítulo de la solidaridad latinoamericana.

El autor, militante comunista chileno que ha visitado Cuba en 17 ocasiones y Camagüey por quinta vez, explicó que el libro surgió gracias a un encuentro fortuito en La Habana con la escritora cubana Nieves Cárdenas y su esposo, quien resultó ser el presidente de la brigada de 42 jóvenes cubanos que viajaron a Chile en 1971 para realizar trabajos solidarios.

"Como miembro del Partido Comunista, trabajé ese año en la campaña del presidente Allende, donde se hicieron intercambios internacionales de trabajo voluntario en Chile. Participaron uruguayos, argentinos, paraguayos y llegó una delegación de Cuba con jóvenes seleccionados de diferentes instancias como universidades, la Unión de Jóvenes Comunistas, del sindicato de trabajadores, entre otros", recordó Aguilera durante la presentación.

Uno de los pasajes más conmovedores de la historia es la construcción de la Plaza José Martí, allí en La Serena, donde los jóvenes cubanos trabajaron junto a sus pares chilenos, pero tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, la dictadura de Augusto Pinochet intentó eliminar todo vestigio de aquella obra de hermandad.

"Esta plaza naturalmente trataron de borrarla. Incluso había una tarja con la figura de José Martí, una ronda de niños y una frase. Eso desapareció después de ese día. También fue eliminada una calle que llevaba el nombre de Cuba, rebautizada como 11 de septiembre".

Sin embargo, los militares no fueron lo suficientemente inteligentes como para cambiar el nombre legal de la plaza, lo que años después permitiría su restitución.

"Cuando a mí me correspondió asumir la responsabilidad como concejal en el municipio de La Serena, me hice cargo de la Comisión de Obras y Adelantos. Junté los antecedentes de la plaza y exigí en el consejo que se nombrara nuevamente. Y tenemos ya la Plaza José Martí en La Serena", afirmó.

El camagüeyano Jorge Santos, encargado de la corrección y edición del texto, compartió su experiencia personal al acercarse a la obra.

 "Yo quedé atrapado con este libro, pero pienso que tiene un título muy largo. Lo hubiera nombrado solamente  Solidaridad, porque esto es un acto de solidaridad humana", expresó.

Santos recordó su propia vivencia durante el golpe contra Salvador Allende, cuando era estudiante de Derecho en la Universidad de La Habana y le fue asignada la tarea de atender a los chilenos que llegaban como exiliados.

"Un obrero de una mina discutía con un profesor de filosofía y el nivel cultural que tenía aquel hombre me maravilló", evocó.

El editor destacó que el libro refleja el amor extraordinario para el pueblo cubano, ese mismo que debemos sentir por el pueblo chileno. Un pueblo que ha sufrido dictaduras tan bárbaras y tan salvajes.

Durante su intervención, Luis Aguilera trazó un recorrido histórico por los vínculos entre ambas naciones, que se remontan a 1862-1863, cuando Chile colaboró con el Partido Revolucionario Cubano que desde Tampa impulsaba la independencia de Cuba. Más tarde, en la Guerra de 1895, chilenos como Pedro Vargas Sotomayor, nombrado brigadier general por Antonio Maceo, combatieron en las filas

"La amistad, la solidaridad que existe entre Cuba y Chile es profunda", afirmó Aguilera. Recordó además cómo en 1960, tras el terremoto más grande registrado en la historia, que devastó el sur de Chile, el joven senador Salvador Allende se reunió con Fidel Castro, y la ayuda cubana fue inmediata.

Aguilera, que ha escrito once libros, seis de ellos dedicados a Cuba, subrayó la importancia de recuperar estas historias: "Ambos países han estado unidos desde antes de la guerra de independencia, creo que la amistad, la solidaridad que existe entre Cuba y Chile, es un lazo que no podemos olvidar".