CAMAGÜEY.- Yo no juego. Nunca me ha atraído demasiado la idea de pasar horas frente a una pantalla intentando superar niveles, conseguir vidas o derrotar enemigos que vuelven a aparecer cuando uno creía haber terminado.
Siempre he tenido la sensación de que, con todo lo que hay por hacer y por leer en este mundo, jugar es una manera bastante sofisticada de perder el tiempo.
Hasta que mi hija me pidió que viéramos The Amazing Digital Circus (El Asombroso Circo Digital)
Alma tiene 12 años. Yo, 41. Ella llegó a la serie con ventaja: conoce el idioma de los videojuegos, distingue un NPC de un personaje jugable, sabe qué significa que algo se buguee, se laguee o resulte cringe. Yo necesitaba traducción simultánea.
Creada por la animadora Gooseworx y producida por el estudio independiente australiano GLITCH Productions, la serie se estrenó en YouTube en octubre de 2023 y se convirtió rápidamente en un fenómeno mundial. GLITCH la define como una comedia psicológica surrealista sobre unos personajes atrapados en una realidad virtual, sometidos a los caprichos de una inteligencia artificial y a sus propios traumas.
Entonces ocurrió algo que no esperaba: empecé a disfrutarla. No tanto como Alma, debo reconocerlo. Pero bastante. Primero fueron los diseños. Esos personajes parecen haber salido de la imaginación de alguien que decidió que un ser humano podía ser, al mismo tiempo, un juguete, una muñeca, un conjunto de piezas intercambiables, una criatura de videojuego o una caricatura imposible. El circo está lleno de formas, colores, texturas y cuerpos que parecen obedecer a reglas propias.
Pero lo más fascinante no es cómo se ven, sino cómo piensan. La serie está atravesada por una mentalidad que yo asocio al mundo de quienes programan: todo puede convertirse en una regla, una función, una anomalía, una variable, un escenario posible. El lenguaje cotidiano se mezcla con el lenguaje de los sistemas. Algo puede estar roto, tener un fallo, quedarse colgado, funcionar de manera inesperada.
Y de pronto una palabra que para Alma es natural —NPC— para mí se convierte en una pregunta filosófica. Porque un NPC es, en principio, un personaje que no controla el jugador. Pero ¿qué ocurre si ese personaje parece tener voluntad? ¿Si siente miedo? ¿Si puede sufrir? ¿Si empieza a comportarse de una manera que el sistema no había previsto?
Digital Circus juega constantemente con esa frontera entre lo programado y lo imprevisible.
Pomni
Pomni es nuestra puerta de entrada. Ella llega al circo sin comprender las reglas y quiere salir. Esa desesperación inicial parece sencilla: si estás encerrado, buscas una puerta. Pero después de nueve capítulos, la pregunta se vuelve menos evidente. Quizás el problema no sea solamente encontrar la salida, sino descubrir qué queda de una persona cuando lleva demasiado tiempo viviendo en un mundo cuyas reglas no eligió.
Jax
Ahí Alma y yo empezamos a mirar cosas diferentes. Para ella, Jax es un personaje marcado por sus traumas, incapaz de relacionarse bien con los demás. Para mí, es alguien que construyó una coraza de fortaleza para ocultar su fragilidad. Ella mira primero la conducta; yo busco la máscara. Coincidimos, sin embargo, en algo: Jax parece ser uno de los personajes más solos.
También coincidimos en Kinger, aunque por razones diferentes. Alma lo considera el más sabio, probablemente porque es quien más tiempo lleva dentro del circo y parece conocer mejor sus reglas. Yo veo en él otra clase de sabiduría: la de alguien que ha sobrevivido a un mundo que nadie debería tener que habitar durante tanto tiempo.
Caine
Caine es todavía más inquietante. Es una inteligencia artificial cuyo propósito parece ser mantener entretenidos a los humanos. Crea aventuras, escenarios, reglas y situaciones. Pero entretener no equivale a comprender. Puede observar a los humanos, aprender de ellos e intentar anticipar sus reacciones, pero siempre queda una distancia entre conocer determinados patrones y comprender verdaderamente lo que significa tener miedo, sentirse culpable, perder a alguien o no saber quién eres.
Por eso el circo resulta tan divertido y tan perturbador a la vez. Debajo de sus colores hay una pregunta bastante seria: ¿qué ocurre cuando una máquina intenta administrar la experiencia humana? Y debajo de esa pregunta aparece otra que me inquietó todavía más. ¿Qué pasa si dejamos de querer salir?
Para mí, lo más perturbador de la serie no es que los personajes están atrapados. Es que puedan llegar a acostumbrarse a estarlo. Hay una diferencia enorme entre permanecer en una realidad virtual porque no encuentras la salida y decidir voluntariamente que esa realidad es preferible a la vida que dejaste afuera.
Ahí Digital Circus deja de hablar solamente de videojuegos. Habla de nosotros. De los mundos que construimos para no enfrentarnos al mundo real. De los algoritmos que conocen nuestros gustos, nuestras imágenes, nuestros hábitos y nuestras reacciones. De la posibilidad de que una identidad pueda ser modelada a partir de nuestros datos y convertida en otra cosa que conserva nuestros rasgos, pero ya no nos pertenece completamente. Y, sobre todo, de la tentación de sustituir el contacto real por una experiencia diseñada para nosotros.
Alma, que pertenece a una generación mucho más familiarizada con ese universo, lo mira de otra manera. Ella no necesita que nadie le explique qué es un NPC. Yo sí. Ella entiende inmediatamente cuándo un personaje está "bugueado". Yo necesito que me lo traduzca. Esa diferencia es precisamente lo mejor de haberla visto juntas.
Yo le pregunto qué significa una palabra. Ella me explica. Yo le pregunto por qué un personaje actúa así. Ella me responde desde los códigos que conoce. Después le pregunto algo que no tiene que ver con los videojuegos y terminamos hablando de identidad, miedo, soledad, inteligencia artificial o de lo que significa seguir siendo uno mismo.
En nuestro pequeño examen después de nueve capítulos, Alma dijo que lo que mantiene a una persona siendo ella misma es su personalidad. Yo respondí: su inteligencia emocional. Quizás ambas tengamos razón. O quizás falte una tercera cosa: el vínculo con los demás.
Cuando le preguntamos a cada una si entraría al circo durante un día, las dos dijimos que sí. Alma, simplemente, sí. Yo puse una condición: que supiéramos que somos madre e hija y que nos amamos. Porque si algún día tuviéramos que entrar en un mundo artificial, supongo que eso sería lo último que querría perder: la posibilidad de reconocernos.
Después de nueve capítulos, sigo sin tener intención de convertirme en gamer. Pero ya no estoy tan segura de que jugar sea siempre perder el tiempo. A veces una niña de 12 años puede abrirle a su madre una puerta hacia un mundo que ella no conoce. Y detrás de esa puerta puede haber un circo lleno de criaturas imposibles, palabras nuevas, humor absurdo, traumas, inteligencia artificial, videojuegos y preguntas que no se apagan cuando termina el capítulo.
De eso se trata también mirar una serie con un hijo: entrar un rato en su mundo para descubrir que, al final, los dos siguen teniendo preguntas sobre el mismo mundo real.
PARA PADRES QUE SE AVENTUREN AL CIRCO CON SUS HIJOS
Si después de esto alguien decide sentarse a ver Digital Circus con un muchacho gamer al lado, aquí dejamos nuestro pequeño cuestionario madre-hija. No hace falta saber de videojuegos. Mucho menos tener las respuestas correctas.
PARA LOS HIJOS:
· ¿Qué es un NPC y qué diferencia hay entre un NPC y uno de los personajes principales del circo?
· ¿Por qué crees que Jax se comporta muchas veces como un fastidioso, cruel o indiferente? ¿Es simplemente malo?
· ¿Qué sabes de Caine que quizá tu mamá o tu papá no haya entendido?
· ¿Qué significa que un personaje se abstraiga? Explícaselo a un adulto con tus propias palabras.
· ¿Quién crees que entiende mejor cómo funciona el circo? ¿Por qué?
PARA LOS PADRES:
· Después de varios capítulos, ¿crees que el problema principal de Pomni es estar encerrada o hay algo más profundo?
· ¿Cuál personaje utiliza mejor una "máscara" para sobrevivir? ¿Qué esconde detrás de ella?
· Caine quiere entretener constantemente a los demás. ¿Crees que comprende realmente el sufrimiento humano?
· ¿Qué te parece más inquietante: que los personajes no sepan cómo salir, que puedan perder su identidad o que lleguen a acostumbrarse a vivir allí?
Y PARA LOS DOS:
· Si les ofrecieran entrar al circo durante un solo día, sabiendo todo lo que saben, ¿entrarían?
· ¿Con qué personaje pasarían una tarde conversando? ¿Por qué?
· Si pudieran sacar a un solo personaje del circo y traerlo al mundo real, ¿a quién salvarían?
· ¿Quién creen que está más solo dentro del circo?
· Si una persona permanece mucho tiempo en una realidad artificial, ¿qué hace que siga siendo ella misma?
· Para el hijo: ¿qué cosa de Digital Circus crees que tu mamá o papá no habría entendido sin ti?
· Para el adulto: ¿qué cosa de Digital Circus crees que tu hijo todavía no está viendo porque tiene su edad?
Y, sobre todo, una última pregunta que no estaba en nuestro examen:
· ¿Qué aprendiste de tu hijo mientras intentabas explicarle su mundo?