LA HABANA.- La política de asedio de Estados Unidos pretende impedir que el gobierno pueda garantizar los servicios básicos a la población, en un acto de genocidio, denunciaron autoridades de Cuba, a propósito de nuevas sanciones de Washington contra funcionarios y entidades de la isla.
Miguel Díaz-Canel, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, señaló en X que estas "listas negras" del Departamento de Estado incluyen a personas e instituciones cuyo único delito es servir a Cuba, enfrentando el bloqueo estadounidense.
"Sabremos resistir y vencer. Y Estados Unidos quedará en la vergonzosa lista de genocidas", concluyó el mandatario.
Por su parte, Manuel Marrero, Primer Ministro, aseguró que obstaculizar la transportación de contenedores con alimentos, medicinas y dispositivos médicos constituye un genocidio.
Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores, apuntó que el castigo a empresas cubanas tiene el propósito deliberado de afectar la economía e impedir que el gobierno garantice los servicios básicos a una población ya en situación crítica producto del bloqueo.
El nuevo paquete de sanciones incluye, de forma individual, a directivos del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP); y además, a entidades asociadas con los sectores metalúrgico y minero, y a otras vinculadas al comercio exterior.
Como consecuencia, queda prohibido a cualquier ciudadano o empresa estadounidense mantener transacciones comerciales o financieras con los sancionados, se ordena el bloqueo de todos los activos que los designados pudieran poseer dentro del territorio de Estados Unidos, y también se amenaza a entidades no estadounidenses que tengan relaciones con las referidas empresas y nacionales cubanos.