GINEBRA.- El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció hoy en el Segmento de Alto Nivel del 61 período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos la instauración de una nueva forma de dictadura en el mundo globalizado.

El máximo representante de la diplomacia cubana subrayó que esta realidad está caracterizada por la filosofía del despojo y el uso sistemático de la fuerza por parte de Estados Unidos, en detrimento del orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial.

Rodríguez advirtió que, más allá de las diferencias ideológicas, culturales o de modelos políticos, todos los Estados nacionales se encuentran hoy en riesgo ante las políticas de agresión, intervencionismo y la disputa por recursos estratégicos como hidrocarburos, minerales críticos, tierras raras, agua, biodiversidad y rutas comerciales.

El canciller cubano cuestionó el empleo de aranceles como instrumento de agresión, la aplicación extraterritorial de leyes estadounidenses y la pretensión de someter al mundo a la jurisdicción de tribunales de Estados Unidos, en abierta violación de la igualdad soberana de los Estados y del derecho internacional.

Se refirió además a la orden ejecutiva emitida el 29 de enero por el presidente estadounidense, que impone un castigo colectivo al pueblo cubano y busca deliberadamente provocar una catástrofe humanitaria mediante un cerco energético contra la isla.

"¿Puede permitirse a una gran potencia intentar destruir a una pequeña nación de paz, someter a su pueblo al genocidio con el burdo pretexto de la seguridad nacional?", cuestionó Rodríguez, al calificar esta política de ilegal, inmoral y despiadada.

Ante estas amenazas, reafirmó la firme decisión del pueblo cubano de defender con el mayor vigor su derecho a la libre determinación, la independencia, la soberanía, la integridad territorial y el orden constitucional, en estrecha unidad y amplio consenso.

Aseguró que Cuba impedirá una crisis humanitaria en su territorio, aunque ello implique privaciones y sacrificios, apoyándose en un pueblo consciente, instruido y valiente, en sus recursos humanos altamente calificados y en sus sólidos sistemas de educación, salud y ciencia.

Destacó que el país cuenta con tierras cultivables, reservas de agua y minerales, infraestructura básica, capacidad propia de refinación y producción de casi la mitad del crudo que consume, así como un programa en expansión de inversiones en energía solar.